top of page

No te preocupes. Ocúpate. (La diferencia entre pensar y decidir)

  • 12 mar 2024
  • 1 Min. de lectura

Actualizado: hace 3 horas

“Ocúpate.”


Me lo dijo mi madre hace más de 25 años.

En ese momento me molestó.


Porque yo estaba preocupada.

Dando vueltas.

Analizando.

Justificando.


Y la preocupación siempre parece algo responsable.


Pero no lo es.


La preocupación prolongada es una forma elegante de no decidir.


Es energía sin dirección.

Es pensamiento sin movimiento.

Es miedo disfrazado de análisis.


Cuando estás bajo presión,

tu mente quiere entenderlo todo antes de actuar.


Pero hay momentos en los que no necesitas más información.

Necesitas posicionarte.


Preocuparse alivia momentáneamente.

Ocuparse incomoda.

Te expone.

Te obliga a asumir responsabilidad.


Y eso da vértigo.


Pero también es lo único que cambia resultados.


La diferencia entre quienes se quedan en el laberinto

y quienes salen,

no es el talento.


Es la decisión de moverse aunque no tengan todo claro.


Si hoy estás pensando demasiado y avanzando poco,

no necesitas más teoría.


Necesitas acción con dirección.


Sesiones individuales online.

Entrenamiento mental para personas que no pueden permitirse quedarse en la duda.




 
 
 

Comentarios


Recibe todas
las entradas.

¡Gracias por suscribirte!

  • Instagram
  • Chat
bottom of page